
La República Argentina y la República de Bolivia suscribieron un Convenio Marco para la venta de Gas Natural y la realización de Proyectos de Integración Energética el 29 de junio de 2006. A partir de entonces, ENARSA se hizo cargo de la comercialización del gas natural proveniente de Bolivia, generando utilidades para la empresa. Luego de las negociaciones entre las partes por las dificultades por parte de YPFB durante 2007, 2008 y 2009 para suministrar los volúmenes solicitados por la Argentina, se llegó a un acuerdo en marzo de 2010 y, el 1 de mayo de ese año, entró en vigencia la Primera Adenda al Contrato.